
El Mundo es un Cáncer que se come a sí mismo.
Paisajes de color sangre que dejan rastros fúnebres manchando tu sombra y tus huesos tratan de escapar de las celdillas en la ciudad de la aparente "Libertad".
Te esperan aquí, te observan allá, te fichan de arriba, te siguen de abajo, te agarran a la vuelta, te tirotean en el río, te devoran con placer. Y vos con 800 para tu alimento y tu familia espera...
¿Ya no vendrà?
Lo siento pequeño, se llevaron a tu papá unos tipos que jugaban a los guapos, para ver quien era el que se la bancaba más.
Lo que pasa es que esos tipos necesitaban esos 800 para otros fines que aun no te puedo contar...
Llanto miserable y rompimiento de todo tipo de objetos que tenía a su alcance... La policia amiga trata de explicarle a la mamá que fue lo que pasó. Ellos NO saben nada, NO tienen que ver...
Y ves afuera edificios que tapan el cielo y te escondés adentro de nuevo para que no te choree el nene que camina con un revólver, cuando su madre mira el chimento del día comiéndole los sesos, creyendo que su nene está en el "cyber"... cyber? en mis tiempos la infancia era correr, caerte, golpearte y llorar, tener muñecos y cambiar figuritas.. en fin.
Te metés en tu casa para que el tipo que pasea con cara de preocupación y una mal humorabilidad tremenda no te contagie de su halo de tristeza. Ja! y vos querías salir un rato a relajarte, porque en tu casa los nervios vuelan como el corre caminos, y la sangre dulce ya no sabe salada, entonces llora... y no encuentra la salida.
Estás esperando y planeando un refugio natural, estás masticando acero para que se convierta en algodón. Pero el acero siempre será acero.
Escuchás una frase de Los Redondos que te dice que estás hundido en tu propia herida y también que vivir solo cuesta vida y el que abandona no tiene premio... estás entre la espada y la pared, estás en la linea que separa la tierra del vacío, estás profundamente exaltado de penas y hasta las pelotas de injusticias, estás salvajemente cascoteado de dudas que no te dejan dormir. Estás clavado tal cual alfiler en la yaga de tus piernas. Y querés encontrar hospitales para el alma, cuando ese hospital a la vez sos vos.
Lo más chistoso es que si no tenés un título no sos nadie en la vida. Que irónico, no sos nadie, nadie... y nadie es nadie. Porque el todo es la nada, y cuando te morís ese título se te pudrió. Y en vida te pudistre vos para conseguirlo, y te olvidaste de disfrutar un poco el vivir.
No soy nadie?
Yo aprendo en la calle, aprendo en mi casa, aprendo errando y conociendo a traves de mi tacto y mi visión, a traves de caerme y levantarme.
Parecer ser que el mismo código que nos debería de unir, cada vez separa más. Cuando es ese mismo código... el lenguaje, las palabras, la comunicación.Pero bueno, te hacen creer que nunca tenés nada para decir o que lo tuyo no vale, o que no sirve. Al final te terminan calificando de loco. Todo el mundo tiene algo para decir, y si no lo digo con palabras, lo digo con gestos o con gritos, o lo digo con una canción, o lo digo con un dibujo, o lo digo tocando arduamente mi guitarra, o lo digo dejando mi alma arriba de un escenario, o lo digo cuando camino, con mis pasos atolondrados o con mi mirada perdida o con los suspiros que se pierden en la nada... a dónde van? alguien los recibirá?
Quizá se unan y formen un gran suspiro que se transforma en un viento fuertísimo que te derrumba la casa, en donde me maltrataste el corazón.
En el silencio hablás con vos mismo y te decís que no te hundas, le das un hombro a los ojos, te das un abrazo y te enredás en tu propia llama de fortaleza que se engendró lágrima a lágrima.
... Sumamente fiel a tu libertad mental, aunque tampoco sos totalmente libre a vos mismo, creés que haciendo oidos sordos y mandando al infierno las quejas y problemas, sos felíz.
¿Se puede ser felíz en el mismo horno que te cocina frito y después te alimenta de esa sangre espesa de tu propio dolor?.
Despertás cuidadosamente escribiendo el folleto del día para ver que saludo y que armoniosa frase es la mejor para evitar que el volcán se precipite y te magulle de lava ardiente. Todos los días.
Bueno, no te queda otra que tirar del carro aunque los deditos se caigan a pedazos y las muñecas no tengan la misma fuerza que años atrás, Porque todavía creés que podés llegar al cielo, aunque sabés que podés tenerlo y creer en los árboles, aun conocés que el encantamiento del mar no es imposible. En algún lado el aire se respira distinto y no es difícil a la calma llegar.
Sentís en lo más profundo de las rajaduras de tu estómago que vas a lograr tus sueños y gritar feróz a la montaña sin que más nadie te oiga, de que por fin sos felíz. Por ella sos felíz.
Estás en la Tierra... estoy en Argentina, buscando el sendero de mi propia verdad, de mi armonia, por que no quiero ser un esclavo más de los diarios ni de la teve ni de las radios, por que no quiero que me mientan más, ni quiero ser cordero, aunque siempre lo somos de algo. No quiero que el cemento aplaque mi espiritu libre y mis ganas de cantar.
En busca de la paz, primero interna, para después hallar la externa.
Primero la libertad, para después decidir a donde y como vivir.
Entonces sé que este espejismo pasará y que algún día esta vida será hermosa...