
Pañuelo de melocotón... cerraste mi herida.
El frío invierno a mi me gusta! para que me lleves enardecida
a los frutos calaverales de magnificante pasión,
a tus muecas deberían sacarles fotos, autenticas obras de arte,
Con tus modales, bajarse el sombrero
Ideales tan cerca como el mar a la tierra
La soledad del hielo se esconde tan lejos como La Luna del Sol...
Y quedan expuestos los núcleos del corazón.
Los soplidos hinchan el caparazón del susodicho varonil,
cuando las agujas son cortas menos queda para sentir...
Hay una caverna allí donde aun podés jugar y ser felíz
a cada instante que tus ojos acarician y tus manos ven.
Y también me gusta el cálido verano! para que me salpiques con agua
y el mar nos lleve oleando por debajo.
Los cantos del jilguero dan maniobra a la magia de tu creatividad
y con los remos te pones a pintar, caricias incoloras pero con alta tonalidad.
Sirviente de lo que admiras, pecado sin igual,
Dedos que dibujan el más bello y sensual paisaje,
Pulmones que transpiran de tanto respirar...
Prometiendo que algún día, volverás a dibujar.
El frío invierno a mi me gusta! para que me lleves enardecida
a los frutos calaverales de magnificante pasión,
a tus muecas deberían sacarles fotos, autenticas obras de arte,
Con tus modales, bajarse el sombrero
Ideales tan cerca como el mar a la tierra
La soledad del hielo se esconde tan lejos como La Luna del Sol...
Y quedan expuestos los núcleos del corazón.
Los soplidos hinchan el caparazón del susodicho varonil,
cuando las agujas son cortas menos queda para sentir...
Hay una caverna allí donde aun podés jugar y ser felíz
a cada instante que tus ojos acarician y tus manos ven.
Y también me gusta el cálido verano! para que me salpiques con agua
y el mar nos lleve oleando por debajo.
Los cantos del jilguero dan maniobra a la magia de tu creatividad
y con los remos te pones a pintar, caricias incoloras pero con alta tonalidad.
Sirviente de lo que admiras, pecado sin igual,
Dedos que dibujan el más bello y sensual paisaje,
Pulmones que transpiran de tanto respirar...
Prometiendo que algún día, volverás a dibujar.
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