
Así ves, tus ojos abrumados de dolor abriendo puertas fugaces a un cielo que no brilla, que no encaja con tu esperanza...
El viento empuja la ilusión en la que aún crees, pero lejos viaja mientras el tiempo tortura tu mente. Volteándote deprisa.Veo aún la inocencia que nunca perdiste, veo tu alma inquieta que no desea hundirse. Creo en la ternura de tu corazón que lucha feróz contra tu razón.
Día y noche peleas inconsciente con el falso humo que te miente, y se comprime mi pecho al oír tus ahogadas penas. En el fondo no lo quieres, pero le das una mano para ocultar su verdad letal. No es lo que elegiste, solo dejaste que traspasara por la coraza de seda de tu boca perfumada... intelectual... creciente.
Es la mosca que te jode y aceptás como compañera, por que fuerte es su presencia, fuerte su demencia. No quiero que te absorba, ni juegue entre tus dudas. No dejes que ella manche tu piel con su locura. No quiero verte ido entre caras burlonas que ríen de tus ojos malheridos. No dejes que a la noche la ilumine la sombra de aquel diablo, a todos busca, y a tantos lleva...
¡Quiere verte frito!
¡Quiere reír de vos! ... y se camufla en tu bolsillo, al blanco de tu mano, de tu insaciable desesperación... desafiando a tus labios.
Más bien aguarda en tu ocaso, cuna del Sol latiente, rojos rayos ardientes que saben tu dolor.Su calor te curará y su alma te ayudará.Ese suave Sol naciente día a día, tiene un secreto que vale la pena apreciar... Cada mañana se renueva y se prepara para darnos de su hoguera su completo y puro calor.
¡Deja que el Sol te nutra!
¡Ese astro se contenta al iluminarte!
¡Pues esa es su función! Se fuerte tal cual él, el más grande y sabio de sus sueños...
¡Su luz nunca se apaga! que él te abrigue y te de vida. Acobijarse entre sus brazos es alimento para el espíritu. Así ves, amigo, deja que el Sol sea tu suerte, no des chance a quienes no les importe verte... más hundido que su propio ombligo. Son los cómplices del diablo, que pagan ya su muerte...Ellos le obedecen y te entregan como ofrenda, calmando sus caprichos... sos su nuevo corderito que bebe de su espinosa copa.
¡Que tu Sol venza su tridente!
¡Y tu luz aplaque su oscuridad!
Sus tinieblas son futuras lanzas hirientes.
¡Aléjate del farsante! Su moral no es tu paz...Él solo quiere usarte y darte muerte lentamente...
No Permitas en tu vida a las dudas que te "muden", yo se que quisieras otro final pero, ni aún creyéndote vencido, no dejes de elevar tus brazos, estrecha tus manos contra el aire, y abrázalo, que puro a ti se entrega. El poder de tu mente, sabes, puede con toda corriente que no favorezca tu ternura. Lo fácil es la excusa, pues difícil es negarse a lo que aparenta una felicidad y supuesta física armadura. La excusa es esclava de cualquiera, pero el poder de abstinencia es el elixir de unos pocos. Fácil es caer pero difícil luchas para no hacerlo otra vez; y esa es la verdadera fortaleza, que vos amigos, se que tenés. no valen las excusas, son hijas de tu ego que no quiere perder. Es el falso apostador que se cubre muy bien y no te ayuda a ver. El poder de tu mente es más fuerte que 7 caballos furiosos tironeando de su carro. Solo basta tu voluntad, perseverancia y tu actuar.
¡Y quiero verte huir de la jaula de leones! Que no cuidan tu marote, no te ofrecen libertad, son fieras de rebote...Y el papelillo como boomerang va, vuelve con errantes pasos. Cada uno te aprieta, primero es suave, luego ahorca. Meten bala en tu cerebro y te desploman desgarrantes. Hay placeres naturales que se pierden por el horizonte, y otros que rugen por la noche con olas a carcajadas. La vida nos los dio ¿Por qué desperdiciarlos si no traen mal sabor? A ellos los ilumina el Sol y cuando él duerme aquí, sigue alumbrando la luz de la Luna, apaciguada, eterna y misteriosa. Hermoso astro nocturno... Se va el Sol y de ella es el dulce turno. entonces, nunca deja de darnos fuerza el universo y la naturaleza. Nadie olvida que necesitamos de ella.
Elije la vida, elije la paz, elije el camino que te aleje del velo, pues amigo, él te ciega y te desvela de lo eterno. Dale alas a tu corazón y no lo encierres en papeles, que se rompen fácil, pero así también te envuelven. Cuida lo sano que tienes y no lo enfermes ni atormentes. Así pasará facturas que al tiempo salen caras...
Piedras del taller del diablo que tú no necesitas, ellas a ti tampoco. Son manzanas que engatusan, arman citas reboltozas, escondidas con sus dueños, no dan tregua y te corrompen atontado. Fieras negras tal cual dardos, dan justo, son tus clavos. Evita ya su jugo. No existe química entre el agua, lo más puro, y el aceite, el peor veneno.
Te quiero vencedor de sus cadenas, así te burlas también de ellas. Piedras del camino que debemos saltar, hacer hacía un costado con las manos aunque sangren y no den más.
Más una piedra niegas, más pronto libre estás.
Así enseguida al cielo, fuera de ese infierno, tú mi ángel llegarás...